LAS CIGÜEÑAS HAN VUELTO (A PESAR DE TODO)

Por fin llegaron las cigüeñas a nuestra iglesia y podemos sorprendernos con el impresionante tamaño de estas aves (alrededor de los cien centímetros y su envergadura, cercana a los doscientos veinte centímetros, como el águila real), y también con su cabezonería, año tras año, volviendo al mismo nido del que salieron hace 6 meses.

ciguena-periodico2Precursora de buenas nuevas, la cigüeña ha conseguido mantener un curioso aura de fidelidad hacia su pareja, dato no totalmente cierto, ya que es fiel al nido que reconstruye año tras año, no a la pareja. Algunos nidos llegan a pesar cientos de kilos, construidos con ramitas, barro y otros elementos. Mucho trabajo, como para no serle fiel.

La mejor época para observar el vuelo de las cigüeñas se inicia a principios de este mes hasta finales del verano, momento en que empieza a plantearse la migración. Aunque en los últimos tiempos parece que sus costumbres han variado, y algunos ejemplares permanecen sin marchar a África. No es de extrañar. Deben volar atravesando el estrecho de Gibraltar y unos dos mil kilómetros de desierto sin agua hasta llegar a su destino. La mayoría de estas cigüeñas centroeuropeas siguen su ruta hacia el oeste, pero las más orientales, sobrevuelan el Bósforo hacia Sudáfrica, con lo que llegan a acumular vuelos de trece mil kilómetros. De todas las que partan desde la península, las más jóvenes no volverán en la siguiente primavera, pues suelen pasar su segundo verano todavía en el sur.

Es para planteárselo.

Y tenemos la suerte de que, tras muchos meritorios intentos realizados en el pasado, por fin unas cigüeñas escojan Fresnedillas de la Oliva como lugar idóneo para vivir.

Se supone que las cigüeñas son aves de buena suerte. Es un lujo poder contemplarlas tan cerca en su nido, mientras nosotros tomamos un café o simplemente nos detenemos un momento en nuestras tareas diarias.

Después de pensar en ellas y en la muerte de su descendencia el año pasado, pensamos en las causas más probables. Una de ellas fue la contaminación lumínica de la Iglesia. Sus torres son tan potentes y excesivas que servirían para iluminar todo un estadio de futbol.

Diversos estudios científicos, elaborados tanto en España como en el extranjero, han puesto de manifiesto los efectos perniciosos sobre la fauna y flora nocturnas de una iluminación mal diseñada. Estos efectos conciernen a aves (tanto migratorias como no migratorias), a mamíferos voladores y, sobre todo, a insectos nocturnos. Más del 90% de las especies de lepidópteros son de costumbres nocturnas, y de su existencia dependen muchas especies de plantas con flores que se abren de noche, así como multitud de depredadores. Al perturbar la vida de los insectos nocturnos se está desequilibrando la base de la cadena trófica.

Esperamos que este año no se repita este error, y pedimos, por favor, una solución a este problema.

En el Pleno del Ayuntamiento de Fresnedillas de la Oliva, de 6 de febrero de 2009, el grupo socialista planteó la siguiente pregunta al Sr. Alcalde:

Pregunta: “¿Sería posible bajar un poco la inclinación de los focos de la Iglesia para no molestar a las cigüeñas?. No alteraría en nada la estética lumínica del monumento y no perjudicaríamos a estas aves.”

Contestación del Sr. Alcalde: “Se va a eliminar al iluminación del campanario y se va a dejar la de los laterales”

 

Queremos dar las gracias desde aquí por esta próxima iniciativa y confiamos en su pronta ejecución.

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